enero 27, 2006

¿Cuántas veces me he enamorado, ah?

SONETO XLIII

Un signo tuyo busco en todas las otras,
en el brusco, ondulante río de las mujeres,
trenzas, ojos apenas sumergidos,
pies claros que resbalan navegando en la espuma.

De pronto me parece que diviso tus uñas
oblongas, fugitivas, sobrinas de un cerezo,
y otra vez es tu pelo que pasa y me parece
ver arder en el agua tu retrato de hoguera.

Miré, pero ninguna llevaba tu latido,
tu luz, la greda oscura que trajiste del bosque,
ninguna tuvo tus diminutas orejas.

Tú eres total y breve, de todas eres una,
y así contigo voy recorriendo y amando
un ancho Mississippi de estuario femenino.


Ya, no lo lean. No importa. Pero este soneto me lo dedicó un hombre, hace muuuucho tiempo, del que estuve enamorada. Y lo tengo marcado en mi libro de Neruda, y cada vez que lo leo me trae hermosos recuerdos.

Con la Reina hablábamos el otro día de "estar enamorada". Para responderme debo dividir mi vida en dos: cuando era adolescente y después ahora.

Adolescente dos hombres (ahora lo son) marcaron mi vida: uno es el que me dedicó este soneto; lotro está feliz con una mujer que no es chilena y lo siento como un gran amigo. Como que lo veo y cacho lo que le pasa.

Con este loco empezamos nuestra historia a los 13 años. Me acuerdo cuando me regalaste el casete de Soda Stereo, "Signos". Después yo me enamoré y descubrí mil mundos nuevos. (¿Te acordai que éramos pendejos, Gallardo?). Puta que le tengo cariño a tu sobrino. Y a toda su familia. Él jue mi primer amor. Ahora es un amigo que quiero más que la chucha.

Grande: ahora debo restar más que sumar. Pero el tiempo sana y borra (lo que no cacho si es bueno o malo). Con el hombre que fui a Europa (ya cachan que soy terrible de viajá e intelectual) tuve una relación hermosa y lo amé alguna vez. Después tuve puras decepciones. No es que yo sea una mártir que se entrega por completo y los hombres me pagaron con la peor moneda. No es eso. Sólo me desilucionaron, y así se me acabó el amor, y mi matrimonio, entre otras cosas.

Pero no sé cuántas veces me he enamorado. Quizás porque ahora pienso con la cabeza, antes de la cuchara. Y me escucho mi mismo interior. No quiero decir que tengo mala suerte en el amor, sino prefiero pensar que he aprendido de estas experiencias. Tan así, que si no fuera porque me casé y me separé, no existiría la FuriosaCanifrú, y si eso pasara, ¿que sería de ustedes sin mí, ah?

Yao.

4 comentarios:

propenso dijo...

Uhhh primero, que no deberia estar degollandome...

Me parece q de algo por el estilo me hablaste el otro, si cuando me despertaste y se te ocurre llamarme a las 9 de la mañana!!!!

osea,como. de todas formas gracias, porque no suelo tener amigos tan conocidos en el mundo, ya sea blog o real, da lo mismo, saludos

troquil dijo...

Los hombres no saben amar (no como las mujeres), creo yo. Pero los quiltros... uuuhhhh

DPD: se agradece la visita, me tinca que te voy a linkear

Amigo de Pinocchio dijo...

el amor siempre sientes cuando llega, pero nunca sabrás por donde se escapó!! lo importante es escoger una buena persona que cuando ya no esté, puedas sumar y no restar a tu vida.

un abrazo antriano!!

el espacio real dijo...

...sera porque ahora estoy enamorado, pero pienso que uno se enamora nada mas una vez, y ese es el amor verdadero...


...lo otro son historias con gente, juegos...