noviembre 21, 2005

Kárate.

Todos pensaron que estaba loca cuando se fue a vivir al lado del mar, pero yo sabía que era el único lugar donde podría encontrar la calma. Como ella misma decía, estaba fuera del sistema. Además que nunca le importó la opinión de los demás.

Me la imaginaba llena de esos perros que juegan en el mar. Cerraba los ojos y la veía con su cara llena de risa bañándose rodeada de ellos, y luego llegando a su casa a alimentar al resto de los animales que llegarían solos, como siempre le ocurría.

Cuando se fue me dejó muy en claro que no quería verme jamás, aunque yo todavía sentía que me amaba. Dolido, no me importó. También era una de sus quejas, que era egocéntrico, que no sabía amarla en forma generosa. Muy tarde entendí a que se refería.

Jamás me atreví a visitarla. La última vez nos habíamos separado con mucho dolor, aunque debo reconocer que me dijera cobarde fue un golpe para mi ego, sobre todo porque después reconocí que tenía razón.

A veces creía que la veía en algún supermercado, en una librería, cerca de la consulta del ginecólogo. Eran mujeres que tenían su pelo, o su forma de vestir. Se me aceleraba el corazón cada vez que esto ocurría; me preguntaba cómo me iría a saludar, qué nos diríamos. Conociéndola, -el rencor no es su fuerte- y al darme cuenta que me había equivocado, me consolaba pensando que si hubiese sido ella me habría saludado con un abrazo, y me hubiera pedido que la abrazara más fuerte.

En aquellos tiempos mi empresa auspiciaba a mi gran amigo de la infancia, eximio deportista. Aproveché para viajar con él a Europa a unas competencias de kárate. En el vuelo de ida, nos pusimos a conversar sobre las películas que hemos visto tantas veces en mi pequeña sala de cine y mi amigo se reía de mi fanatismo por aquella película de esos enamorados que pasan una noche en Viena y nueve años después se vuelven a encontrar en París. Mi amigo me miró y me dijo: el protagonista mira a la francesa igual como tú la miras a ella. Yo no la miro, le respondí, no tengo donde mirarla. Es una forma figurativa de hablar, gil, me contestó riendo, incluso puedes hacer lo mismo para volverla a ver, claro que nunca has sido muy bueno para escribir.

Recordé que ellos fueron muy cercanos porque compartían muchos intereses en común. A veces él se quedaba a comer con nosotros y yo los miraba hablar con tanta pasión, y trataba de aprender, por supuesto.

Era mi tercera vez en Europa, por lo que no salí mucho del hotel. También conocía muy bien Berlín; había estado por negocios y el invierno es muy crudo. Me dediqué a practicar mi pobre alemán y comprar tonteras, como ella me hubiese dicho.

Tomamos el vuelo a Madrid lleno de medallas y yo lleno de nostalgia. Maldito invierno que me la recordaba más que el verano, quizás porque era la época en que más necesitaba de mis cuidados y de mi amor.

En el aeropuerto de Barajas tuvimos que esperar mucho rato el avión. Mi amigo me retaba porque cómo no tenía una secretaria eficiente para programar los vuelos. Le dije que recorriera el aeropuerto y que me dejara tranquilo. Mientras tanto, me puse a ver mi nuevo computador portátil. A los pocos minutos se me acerca corriendo mi auspiciado, y me dice en forma agitada: no te puedes ir. ¿De qué me estás hablando? ¿Cómo que no me puedo ir?, le respondí todavía molesto. Le costaba hablar, La vi gueón, la vi, trataba de decirme con la respiración entrecortada, Debe vivir por acá, o quizás está de paso, pero la vi, gueón, la vi.

Tomé mi bolso de mano, le di un abrazo a mi amigo, hablé con la gente de la línea aérea y salí en su busca.

Siempre quise que mi vida tuviera un final de película, o un principio.

19 comentarios:

FuriosaCanifru dijo...

¿Cómo rechucha pueden creer que me voy a dedicar a la farándula? El post anterior lo escribí de la forma más irónica que pude. Y puta, nadie cachó.
Yao nos vemos.

chica canifru dijo...

Pero sabemos que ese final o principio nunca sucedera,aunque es lindo pensarlo.Yo no lo pienso ni lo creo.
No estoy en mis dias felices,quizas despues piense lo contrario.
Todavia tengo sueño,¿por que sera?
ya te voy a ir a cuidar.

roberto andrade dijo...

y que tiene que ver el karate?
saludos

roberto andrade dijo...

me gustan tus groserias, no se si me gustarian en vivo y en directo, pero te suenan bien, como el catedratico de la lengua, que de escucharlo uno se rie
saludos

the drumer dijo...

estuve a punto de putearte ..por tu post anterior, pero con este regalo..solo puedo decir.."menos mal que solo era hueveo" uffffffff lindisimo lo que escribiste, yo rayé la papa mucho rato con esa pelicula.
un abrazo...

Atrapada dijo...

aaa, y que pasaria si nos encontraramos con ese alguien perdido??'

Tendriamos valor para dejar todo y partir tras el??

Yo ya no me lo pregunto, se que no lo voy a encontrar otra vez, quizas en cuerpo, pero ya no en alma...

Menos mal que era weveo lo otro, los milagros existen!!!!

Saludos

xiao mei dijo...

si, creo que todas queremos eso, de cierta medida lo mio fue casi asi...mmm...por lo tanto mi miedo de rata cobarde y masoquista me hace temer que eso se rompa algun dia., pero no quiero pensar en eso hoy estoy muy cansada para ello, lo pensare mañana.

saludos

danieLa® dijo...

Ya me parecía extraño eso de comentar farándula!
Qué lata, yo me convencí que esos finales existen sólo dentro de los formatos de hollywood, no sé si a estas alturas de mi vida piense que pasa por ser un poco jugada de vez en cuando.
Cariños!

Edge dijo...

Hace 5 años que me alejé del mar...

Hace 5 años que respiro humo...

Hace 5 años que me hundo en el sistema...

Quiero volver!

Tienes entre tus preferidas a una de mis peliculas favoritas...

SalU2
T.

ETERNO DESPISTE dijo...

SABES YO RALLE mas con la segunda parte con antes del atardecer..me acuerdo y me dan escalofríos..creo que no existe una persona en el mundo que no haya vivido algo parecido o al menos haya soñado vivirlo..siempre vuelven amores o te cruzas con ellos..y uno no puede dejar de pensar..y?

el espacio real dijo...

son buenos golpes estos que das...

Clayton, el pingüino dijo...

y cómo se llamaba esa película?

Que le pensaría decir el protagonista de la historia al tenerla frente a frente?

en similar situación a mi las piernas se me volvieron de lana... no pude pronunciar palabra... y nunca más la volví a ver,... y es que las segundas partes nunca son buenas.

DINOBAT dijo...

Interesante tu blog la verdad!, está entretenido, seguiré viniendo saludos,


JD

eduardo waghorn dijo...

Mmm, no me encaja el karate. Pero lo leí todo, inclusive rosario de germanías y demases, jaja.
Eres un autentico personaje no? Obviamente en vivo no dirías esos epítetos con tanta soltura.
Un saludo, puedes visitarme cuando quieras, hay un post nuevo sobre la inmensidad del universo ...
Bye.

eduardo waghorn dijo...

furiosa y chica son la misma autora?

FuriosaCanifru dijo...

Don Eduardo Waghorn: Furiosa soy yo,ChicaCanifrú es mi hermana menor. Y lotro: en vivo hablo exactamente como escribo. Pregúntale a cualquiera de los blogueros que me conocen en vivo y en directo (propenso, garganta, marlencita, entre otros).

Sol Diez dijo...

aquí de nuevo , ya arreglaron mi moden, en mi blog el cuento de la semana pasada habla de esos reencuentros, tiene tres partes,algo es verdad, otro es imaginación y sobre todo una nostalgía terrible. Me encanto tu post, sigue cuidandote, un beso y abrazo.

Pablillous dijo...

esa pelicula la he visto al menos 25 veces...

princesa fiona dijo...

Ups! Disculpa la ignorancia pero ¿es parte de una película que no he visto o es un cuento tuyo? Saludos Furiosa.