noviembre 22, 2005

Me he quejado tanto en mi vida... de pura gila.

Decía un anciano que sólo se había quejado una vez en toda su vida: cuando iba con los pies descalzos y no tenía dinero para comprarse zapatos.

Entonces vio a un hombre feliz que no tenía pies. Y nunca volvió a quejarse.



Esta pequeña historia ilustra un poco los que las mamás les dicen a sus hijos mañosos (no fue nunca mi caso): hay niños que no tienen nada que comer. No tengo idea cómo pensarán los niños mañosos cuando se les dice la misma cantinela una y otra vez, pero, al crecer, uno lo hace conciente. Pero puta que es difícil no quejarse, y no sólo de lo económico que muchas veces nos hace falta (de ese tema mejor no hablo porque puta que estoy pobre, ya no me alcanza ni para aristócrata), sino de todo: del calor, del frío, del lugar de vacaciones que quisiera ir, de levantarse temprano a trabajar, o levantarse temprano a buscar trabajo, entre otras cosas. Yo tengo muchas más cosas por las que quejarme, y sin duda lo encuentro justo hacerlo. Pero no es el momento. No puedo ser tan egoísta con mi prójimo / próximo. Está el caso de esa mamá con su hijita que tiene un problema terrible en los huesos, hoy lo vi en “En boca de todos” (programa que me encanta más que las noticias en la noche), o el caso de esa niña de 14 años que sufre obesidad mórbida y sus compañeros la molestan y aparte de no poder caminar no tiene autoestima. También está el caso, acá en la esquina de donde vivo ahora, del “Barba”, un viejito que vive en la calle, alcohólico por supuesto, con sus cuatro perros. Yo le conocía dos, el Pirata y el Rucio. A veces me saluda, las que no son porque tiene los ojos vidriosos. He conversado con él y me llama la atención que se nota que es educado. Me refiero a que habla bien, muy bien. Las viejas copuchentas del barrio me cuentan que los hijos le pagan una pieza en una pensión (en Dieciocho está lleno de ellas, antiguas mansiones) y le pasan plata, porque parece que el Barba tenía buena situación. En el parque Almagro vive Kaplan, que es un viejito que se construyó hace años una casa en una esquina. Estando yo recién casada lo conocí porque el Cerebro siempre iba a corretearle los gatos y jugaba con el Rocky, un perro gigante, viejo y lleno de cicatrices, pero bueno para las peleas. Rocky murió el año pasado, y ahora Kaplan tiene una perra. Siempre que uno pasa por el lado de él, saluda en forma muy educada y pregunta que día es. También habla del matrimonio de la Boloco, quizás de ese tiempo vive aquí. Las mismas señoras que cuidan a los perros vagos que llegan al parque lo cuidan a él. Yo creo que sufre de esquizofrenia. Otro personaje es Carlitos. Vende desde hace 15 años, en las afueras de la facultad de Derecho de la Universidad Central, café, sanguches y golosinas varias. Vive en una pieza y les da plata mensual a su mujer e hijas que viven “pa llariba”, según sus propias palabras. Comenzando las vacaciones, Carlitos vende helados en las micros. Y luego vuelve marzo, y él está a la intemperie, vendiendo nuevamente, con una sonrisa en los labios.

Una vez un ingeniero (obvio) me dijo que si yo me preocupaba de todos los problemas del mundo me iba a morir de angustia. Yo lo miré nomás. Cuadrado como él solo, ¿qué le podía decir? Además que no le pedí su opinión en aquella ocasión, sólo que me dijo eso porque yo hablaba de esto mismo. O en clases de inglés oral, nos pusimos a discutir sobre los perros vagos, y un tontorrón de compañero dijo que había que matarlos a todos. Casi me paro y le pego un combo. (Lo Furiosa se me sale sin que me dé cuenta). La otra vez vi como atropellaban a un perrito que iba feliz atravesando la calle, y fui la única tonta que me puse a llorar. Entré a un ciber pa’ pasar piola, porque no había ninguna iglesia cerca. Otra vez escuché como atropellaban a un perrito, pero tenía unos brazos cerca que me protegieron y me dijeron que no me preocupara, lo que calmó mi angustia.

El Valpax me sirve para calmar la angustia de mi actual situación, pero pasen años y yo tenga 40, 50 y así sucesivamente, no dejaré de perder la capacidad de asombro frente a todas las cosas que pasan en este mundo, o en mi barrio, y así me acordaré que, a pesar de estar sin un peso, buscando trabajo, llena de pruebas que debo, y llena de otros problemas que ahora no vienen al caso, de todas maneras tengo salud, un lugar donde vivir, una familia que me ama, buenos amigos y que si me quejo, es de “pura llena”.

Yao nos vemos.

13 comentarios:

Snaporaz dijo...

Ciao Furiosa,no se escribir muy bien en espanol pero lo intiendo bien.Me gusta mucho tu sensbilidad e tu maner de "pinturar" las emociones.Peace

propenso dijo...

Por la cresta que la furia puede estar escondida dentro de la gente mas wena de la tierra.

Todo esto es verdad, he sido testigo de lo wena gente de esta cabra en un dia de cimarra; algun dia dios te pagara, vah eres agnostica, sera, luego pago.

Nos vemos y gente cuadrada siempre habra.

chica canifru dijo...

zi zi zi zi zi,ez verdad.Zu hermana chica la cuida.
Cuidaito weon que te saco la chucha!!!!
jajajaja

the drumer dijo...

putas que estai escribiendo de adentro....cada vez que te vengo a ver termino con los ojos brillosos..chao noma

marlencita dijo...

Me he puesto al dìa con todos tus post.... de pura llenas nos quejamos. Lo peor es que cuando estamos así no valoramos lo que tenemos al lado.
M

Atrapada dijo...

Yo me quejo solo por una razon, una poderosa razon...

Me quejo gratis, por que si no lo hago, me doy cuenta de que mi vida es feliz asi como es, y eso puta que me asusta!!!

No estoy acostumbrada a la felicidad completa, asi que me la acomodo para poder llevarla y hacerla mas "normal"

Se entiende???

Saludos

Pablillous dijo...

me paso de todo con este post, primero me pegaste en los cachos..yo me pongo bajon por cualquier problemita..pero despues lo de los perritos atropellados..galla me hociste llorar de la pena...el sentir o ver aun perro atrpellado es algo que no puedo soportar , tolerar o nada..

Snaporaz dijo...

Ciao Furiosa,tus post son fotografias!Muchas Gracias por tu visita keep always in touch.Peace

It:"Ciao Furiosa, i tuoi post sono fotografie! Grazie davvero per la tua visita,keep in touch,se preferisci ti scrivo in italiano"Peace

danieLa® dijo...

Siempre habrá gente que está peor que nosotros, y cuando pensamos en eso nos bajan los cargos de consciencia por ser tan mal agradecidos. A mí me pasa muy a menudo.
Hay que tratar de ayudar cada vez que se puede, siempre habrá algo por hacer.
Cariños!

ETERNO DESPISTE dijo...

Muy lindo y verdadero lo que escribiste a todos nos sucede y creo que es por que al ser humanos somos obviamente imperfectos y de naturaleza disconformes..entonces..yo agradezco sobre todas las cosas tener salud, poder caminar, correr, saltar, ver, sentir..en fin por tener todas mis presas..

Clayton, el pingüino dijo...

Furiosa, al leerte me recordé una lección que el sensei de mi hijo les entregó:
les contaba una historia de un hombre que estaba en una inmensa playa, a la que durante la noche la marea había llenado de estrellas de mar, que ahora se estaban muriendo.
El hombre arrojaba de una a una las estrellas al mar, en un trabajo interminable... se le acercó otro hombre (tal vez un ingeniero) y le reprochó su actitud diciendole que su trabajo era inutil y sin sentido, pues jamás terminaría de devolver todas las estrellas al mar...
El hombre le responde, mientras arroja una estrella: para ésta, la que tengo en la mano, sí tiene sentido...

Es muy cierto que no podremos acabar ni con la pobreza ni con el sufrimiento de todos los que quisieramos, pero para el que reciba de nosotros una palabra de aliento o una pequeña ayuda, sí tiene sentido.

Un abrazo.

el espacio real dijo...

...pero no por eso hay que dejar de gritar!!!

Galob dijo...

uff, pase rajao asi q no pude leerlo, pero quise comentarte para piropiarte por tan linda foto!!
Paso mas tarde...