agosto 02, 2005

...

El viento en la isla

El viento es un caballo:
óyelo cómo corre
por el mar, por el cielo.

Quiere llevarme: escucha
cómo recorre el mundo
para llevarme lejos.

Escóndeme en tus brazos
por esta noche sola,
mientras la lluvia rompe
contra el mar y la tierra
su boca innumerable.

Escucha como el viento
me llama galopando
para llevarme lejos.

Con tu frente en mi frente,
con tu boca en mi boca,
atados nuestros cuerpos
al amor que nos quema,
deja que el viento pase
sin que pueda llevarme.

Deja que el viento corra
coronado de espuma,
que me llame y me busque
galopando en la sombra,
mientras yo, sumergido
bajo tus grandes ojos,
por esta noche sola
descansaré, amor mío.

(Sí, Neruda, y qué)

5 comentarios:

gallardo dijo...

responde urgente a este mail
gallardo@deuswork.com
y te mando las instrucciones ok?
no es dificil
besos

kotto dijo...

PRE-CIO-SO
me gusto

sañudos
chiquilla

pd. buen blogs ehh !!!

garganta de lata dijo...

El único poema que no me gusta de neftalí es ese que empeza con puedo escribir los versos... Lo encuentro pretencioso, pa que me avisa que lo puede hacer, mejor que lo haga.

yo aunque no soy neftalí igual tengo mis momentos poeticos, recuerdo que en isla negra escuhé suspirar a un caballo. Pero era a medio camino de una garrafa. Ahora cada vez que estornudo el suspiro de caballo se me viene a la cabeza.
Harto raro no?
Nos leemos.

oscar dijo...

Táctica y estrategia
Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos.

Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.

Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos.

Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos

no haya telón
ni abismos.

Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple.

Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites

oscar dijo...

Viceversa

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte.
Tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte.
Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte.
o sea,
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.