septiembre 29, 2005

Alfonsina Storni.

DOLOR

Quisiera esta tarde divina de octubre
Pasear por la orilla lejana del mar;

Oue la arena de oro, y las aguas verdes,
Y los cielos puros me vieran pasar.

Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera,
Como una romana, para concordar

Con las grandes olas, y las rocas muertas
Y las anchas playas que ciñen el mar.

Con el paso lento, y los ojos fríos
Y la boca muda, dejarme llevar;

Ver cómo se rompen las olas azules
Contra los granitos y no parpadear

Ver cómo las aves rapaces se comen
Los peces pequeños y no despertar;

Pensar que pudieran las frágiles barcas
Hundirse en las aguas y no suspirar;

Ver que se adelanta, la garganta al aire,
El hombre más bello; no desear amar...

Perder la mirada, distraídamente,
Perderla, y que nunca la vuelva a encontrar;

Y, figura erguida, entre cielo y playa,
Sentirme el olvido perenne del mar.

2 comentarios:

xiao mei dijo...

bueno, yo tengo una fascinación casi diabolica por el mar. Espero algun dia porder ser Alfonsina y dormirme en el fondo del mar.
¡lo voy a dejar notariado!

saludos, buen post
algo para subirte el animo (espero) a un amigo se le arranco su perro, cuando lo encontró tenia novia, cuento corto decidio adoptar la novia.
espero que otras personas imiten esta hermosa actitud. por cierto a mi me levanto el animo

anna banana dijo...

Que lindo poema, me hizo recordar mi infancia cuando vivía frente al mar y en las tardes de verano iba a pasear a la orilla de ese hermoso lugar y las olas me rozaban los pies y sentia una paz que no he vuelto a sentir nunca más.